Un alambre, cinta gris, un destornillador y una llave de 13mm. Parece chiste, pero con eso podés solucionar el 50% de los problemas en la ruta. Un repaso por las herramientas esenciales que nunca deben faltar debajo de tu asiento cuando salís de viaje.
Las llaves mágicas
En el mundo Volkswagen refrigerado por aire, hay un par de medidas que vas a usar constantemente. Las llaves combinadas de 10mm, 13mm y 17mm son intocables. Con la de 13mm sacás la correa, ajustás el carburador y aflojás la tuerca del distribuidor. Son tu primera línea de defensa ante cualquier eventualidad mecánica.
Repuestos básicos obligatorios
No se trata de llevar un taller entero, pero hay piezas que te dejan a pie y no ocupan espacio: una correa de alternador/dínamo de repuesto, un juego de platinos y condensador (si tu encendido es a platinos), bujías limpias, y un par de metros de manguera de nafta con abrazaderas. Con eso salvás la mayoría de las paradas forzosas.
El kit "MacGyver"
Nunca subestimes el poder de un rollo de alambre de fardo, cinta multipropósito (cinta gris o duct tape), precintos de varios tamaños y un pomo de sellador de silicona para alta temperatura (Poxipol o similar). Estas cosas te permiten hacer reparaciones provisorias para lograr llegar hasta el próximo pueblo o estación de servicio de manera segura.